Don Benito Pérez Galdós

¡Antes que nada, feliz 174 cumpleaños, Don Benito! Ya tiene usted que soplar velitas. En nada estaremos celebrando los 175, el 10 de mayo de 2018.

BENITO PÉREZ GALDÓS es el autor canario más importante de todos los tiempos. ¿Verdad que has visto calles con su nombre por todos lados?¿Conoces el elegante teatro que también lleva su nombre?

Benito Pérez Galdós nació en Las Palmas hace ya, pues eso, 174 años. Su padre fue coronel del ejército y en vez de cuentos de hadas, le contaba a su décimo hijo historias de la guerra en la que había luchado. Benito tenía muy buena memoria (aunque titulara sus memorias como Memorias de un desmemoriado). También un gran talento para el dibujo y para escribir… ¡Se ve que se le daba bien OBSERVAR!

Cuando se mudó a Madrid a estudiar el ambiente era muy estimulante: tertulias filosóficas, literarias, políticas, teatro, música… empezó a olvidarse de ir a clases de Derecho y a entusiasmarse con la traducción de autores extranjeros, las crónicas en prensa… Empezó a publicar algunas de sus obras. (En aquel momento la gente podía leer novelas por entregas en el periódico).

Tal vez movido por las historias de su padre o por sentirse parte de una historia cuyo inicio venía de muy atrás, Benito se lanzó a escribir ña que sería una de las mas sublimes crónicas del siglo XIX: Los episodios nacionales. Este gran proyecto de novela histórica llevó al joven Benito a recorrer toda España, la España más humilde, en trenes y ferrocarriles. Sabría mucho del pasado de España y de su presente.

Conoció bien al pueblo español que retrató en sus novelas. Bajaba a la plaza y al mercado a «cazar» diálogos para sus historias. Y por eso eran tan realistas. Paseaba con su bufanda blanca, su puro a medio fumar y su perro a su lado.

Escribió mucho, muchísimo. También teatro. Algunas obras eran adaptaciones de sus novelas. Hubo un estreno suyo que causó mucha conmoción. Acababa de nacer el siglo XX. La obra se llama Electra y hablaba del cruel poder que ejercía la iglesia sobre la sociedad. Era la historia de una mujer. Algunos dicen que por esta obra que la Iglesia católica no le perdonó, no llegaría a ser Premio Nobel en 1912… Premio que sin duda se merecía.

Benito Pérez Galdós fue un genio que aprendió por su cuenta, fue autodidacta, y describió una España que conoció a fondo y le dolía mucho. Siguió el camino que le dictó su curiosidad, que no siempre fue el del reconocimiento.

Escribió novelas como Fortunata y Jacinta, Misericordia o Doña Perfecta… entre otras muchas. Son el retrato de una época y de una gran belleza literaria.

(Ilustración de Cristina Ramos del libro El teatro por dentro, publicado por la Fundación Canaria de las Artes Escénicas y la Música de Gran Canaria y La Fundación SGAE)

¿Conoces alguna obra de teatro de Benito Pérez Galdós? Cuéntanos en comentarios

 

Francisco Nieva

Francisco Nieva nació en 1924 y acaba de fallecer, en noviembre de este año 2016. Han sido 92 años dedicados casi totalmente al arte. Desde pequeño acudió con sus padres a la ópera, a la zarzuela y al teatro, pero estudió bellas artes para dedicarse a la pintura. Pero las artes no están reñidas, así que Paco Nieva pudo vivir el teatro desde el diseño de escenografía, de vestuario, la dirección y la escritura.
Escribió desde muy joven, pero empezó a publicar y representar sus obras a partir de los años 70. Su obra dramática sigue dos estilos, con un nombre muy especial. Están sus obras de Teatro Furioso (La carroza de plomo candente y El combate de Ópalos y Tasia) y sus obras de Farsa y Calamidad (La señora Tártara, El baile de los ardientes o Coronada y el toro). Vivió en París en pleno surrealismo así que su trabajo es muy vanguardista. También le interesó el teatro breve y una oración que llamó Reóperas (Pelo de tormenta y Nosferatu).

Escribió más de 40 obras de teatro que tienen un gran valor al introducir en nuestro país un teatro cuyos temas y estética tienen que ver con el absurdo y el teatro de la crueldad pero injertando esta vanguardia con el grotesco clásicamente español.

Como escenógrafo también era un referente. Trabajó para directores españoles importantes como José Luis Alonso de Mañez o Adolfo Marsillach.

Ha recibido muchos premiso prestigiosos como el Premio Nacional de Teatro. Ocupaba el sillón J de la Real Academia de la Lengua.

 

En este vídeo hay una pequeña entrevista y parte de la última obra suya que se estrenó en el Centro Dramático nacional hace un año: Salvator Rosa o el artista.

FEDERICO GARCÍA LORCA

 

«No soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja, sino un pulso herido que presiente el más allá»

La vida de Federico García Lorca fue demasiado breve. Nació a final de un siglo convulso y vino a dar con otro que no le dejó espacio suficiente para ser todo lo que Lorca quería ser. En Granada (Fuente Vaqueros) nació el 5 de junio de 1898 y treinta ocho años después, en 1936, también en Granada (Víz- nar) moriría fusilado.

En efecto, fue una vida corta pero muy fértil, porque el joven Federico descubrió muy pronto su interés por el arte y empezó a cultivar sus múltiples talentos. Demuestra tempranamente una fina y exquisita sen- sibilidad que dedica a aprender música, primero, y pintura después. Destaca como dibujante y, aunque finalmente se inclina por la creación poética, nunca abandonará del todo los pinceles.

Estudió Letras y Derecho en Granada y se decidió a abandonar la música por la pluma. Publica su primer libro y su primer poema antes de trasladarse a Ma- drid a la Residencia de Estudiantes en 1918. Su paso por la Residencia de Estudiantes será un cambio fun- damental para su vida y también para su actividad creadora. En Madrid participa en tertulias literarias y conoce a poetas de su generación, como Salinas y Gerardo Diego. Y su imaginación creadora no deja de trabajar. Conoce y traba amistad con Luis Buñuel, Salvador Dalí, Rafael Alberti o Manuel de Falla.

Maquetación 1

Nació y murió entre dos guerras. Vivió en una Es- paña agitada y dividida de la que habló en sus obras y sus poemas, y que se lo cobró con la vida. En sus obras encontramos una constante preocupación por los oprimidos y marginados. Sus protagonistas lite- rarios suelen ser gitanos, negros, mujeres…

Tuvo una enorme conciencia social y cultural. Firme partidario de la República, durante la misma puso en marcha un proyecto teatral ambicioso y de enorme carácter humanístico: La Barraca. Se trataba de una compañía de repertorio ambulante, como la de los cómicos de la legua, que llevaba el teatro a todos los rincones de la España más rural. Con el teatro, Lorca quería educar al pueblo y forjar una actitud crítica so- cial y moralmente. Su posicionamiento político era cultural, artístico y necesario.

Federico-García-Lorca-firma-y-retrato-1-550

 

Shakespeare, autor inmortal.

William Shakespeare nació hace nada menos que 450 años en un pequeño municipio de Inglaterra llamado Stratford upon Avon. (Stratford sobre el río Avon, significa)

La vida del joven Will es todo un misterio. Poco, muy poco sabemos de lo que hizo antes de dedicarse al teatro. Sabemos que fue un joven inquieto y creativo, bastante travieso, que se casó muy joven y tuvo tres hijos. Pero en su juventud todo es un misterio

¿Se enroló en un barco? ¿Estudió leyes? ¿Fue maestro en algún pueblo?
¿Se fue a la guerra?… Esto y nada de esto pudo haber pasado.

Pues eso, sin saber muy bien cómo, en 1594, Shakespeare ya forma parte de la compañía de Lord Chamberlain, que actúa en El Teatro (The Theater). Al principio fue muy duro: cuidaba caballos, corregía obras de otros, escribía toda la noche… ¡no se puede decir que no le echara pasión y esfuerzo a su sueño!También actúa, lo cual no le gusta mucho. Pero sobre todo escribe y escribe… aunque hasta este momento no ha tenido suerte y sus obras no han contado con el aplauso del público.

Pero su suerte está a punto de cambiar. Romeo y Julieta, la trágica historia de amor y odio entre los Montesco y los Capuleto, supone su primer éxito. ¡Bien, Will! A partir de ahí, Shakespeare (se pronuncia “chespir”) empezó a ser reconocido como autor.

La mismísima reina es admiradora de Will y pronto le hace un encargo especial: una comedia (una obra divertida con final feliz) para una importante celebración en palacio. Shakespeare apenas pega ojo pero la obra se termina a tiempo. Se titulará Sueño de una noche de verano y en ella aparecen hadas, duendes, enamorados… hasta un actor con cabeza de burro. Un nuevo triunfo del joven poeta.

Will acaba de demostrar que si supo levantar pasiones con su drama amoroso también es bueno haciendo historias divertidas y con final feliz. Ha aprendido de los autores que ha representado como actor que los buenos personajes tienen que tener una parte buena y otra mala para que sean interesantes, verdaderos, creíbles.

A partir de entonces no deja de escribir y de tener éxito. Su compañía se muda de teatro, ahora se llama El Globo. (Actualmente se puede visitar una reproducción de este teatro, que se fue demolido en 1644, donde se ofrecen representaciones de las obras de Shakespeare. Un estupendo paseo por la historia del que hablaremos en otra ocasión).

Durante su vida, William Shakespeare escribió alrededor de 37 obras. La mayor parte eran comedias, pero también había tragedias y obras históricas, donde el protagonista era algún personaje que existió realmente.

Sus obras se representan hoy en día en todo el mundo, se hacen versiones para el ballet, la ópera, el cine… hasta para el cómic. Shakespeare forma parte de nuestra cultura. Y si te estás preguntando la razón, sigue leyendo. Te ofrecemos solo 3:

1. Sus personajes. Muchos de ellos son símbolos perfectos de emociones: Otelo, los celos; Romeo y Julieta, el amor imposible; Macbeth, la ambición desmedida; Hamlet, la duda… Sus virtudes y defectos los hacen inmortales.

2. Su obra. Tuvo la habilidad y el talento de hablarle a los hombres de su época (fíjate que nació hace 450 años… ¡¡cuatro siglos y medio!!) y también a los de la nuestra y todos los de los siglos intermedios. Por eso, muchas de sus obras de teatro han sido llevadas no sólo al teatro, sino también a la ópera, ballet, cine…

Es una pregunta difícil, pero podemos empezar por estas TRES RAZONES:

3. Sus palabras. Fue un poeta que describió las emociones de sus personajes de una forma tan hermosa que, aunque no lo creas, todavía hablamos en “Shakespeare”.

8Por estos tres motivos la obra de Shakespeare tiene un poder misterioso y simple: “Sus historias suenan bien a todos”.

Si decimos que Shakespeare es un autor inmortal, no nos referimos a que tenga poderes de superhéroe ni sea un zombie, ni nada por el estilo. (¡¿Te imaginas?!). Es porque lo que creó, lo que escribió, lo que se inventó, no murió con él. Aquí seguimos, muchos años después, recordando sus palabras… y disfrutando con su teatro. ¿Te parece poco?

 

ENLAZA AQUÍ CON UN VÍDEO MUY GRÁFICO SOBRE PARTE DE LA VIDA DE SHAKESPEARE.

 

 

 

 

 

 

Oscar Wilde. La belleza por encima de todo

Oscar Wilde fue, ante todo, un poeta. También escribió novelas, obras de teatro y muchísimos cuentos. Era un virtuosos autor que sabía jugar con las palabras, hacer que brillaran, darles un sentido especial. Escuchar y leer sus cuentos, por ejemplo, es maravilloso, porque tienen música dentro. Sin embargo, a Oscar Wilde también le preocupaba mucho trasmitir ideas, ideas que mostraran a los niños cómo construir un mundo mejor… y lo hacía con mucha gracia, con mucho humor. Sí, sí, le gustaba burlarse de algunas actitudes que hacen malas a las personas, como cuando el gigante egoísta se queda sin primavera por echar a los niños de su jardín. Lo hacía con ironía ¿conoces el significado de esta palabra?. Pues es un buen momento para averiguarlo porque Oscar Wilde, fue, sin duda, un maestro de la ironía. La inteligencia que mostraba en su manera de escribir, el brillo de sus palabras, el ingenio de su ironía, sus metáforas… le convierten en un autor genial que todavía tiene mucho que decir después de 160 años de su nacimiento.

Era capaz de ver mucho más allá que los demás y se daba cuenta de los muchos vicios y las raras virtudes de la gente que le rodeaba. Tenía una forma muy especial de vestir y de comportarse. Él soñaba con un mundo donde todo fuera perfecto, hermoso. Y amaba tanto, tanto la belleza, que luchaba para intentar que todo fuera más hermoso a su alrededor, empezando por la gente. Pero la realidad era diferente. Por eso en sus cuentos, propone a los niños que luchen por la libertad, que derriben los muros, todos los muros. Tanto aquéllos que no nos permiten acceder a los jardines más bellos, como aquéllos que no nos dejan ver las miserias del mundo.

Su obra no fue muy amplia, pero se interesó por casi todas las formas de escritura. Oscar Wilde escribió:

– Una única e importante novela: El retrato de Dorian Gray.

-Muchas obras de teatro. Salomé fue su primera obra que escribió en francés, un drama. Con la comedia logró un gran éxito. La importancia de llamarse Ernesto, El abanico de Lady Windermere y Un marido ideal fueron las tres mas importantes.

-Mucha poesía.

– … además fue periodista y un estupendo conferenciante.

Y destacó como escritor de cuentos para niños y de relatos. Si quieres conocer más cuentos y parte de su relatos, más adelante te proponemos algún enlace para encontrarlos en Internet. Si te gustan los relatos de fantasmas, pasarás un rato “de miedo” con El fantasma de los Canterville, por ejemplo.

ALGUNOS DATOS DE LA VIDA DE OSCAR WILDE

– Oscar Wilde nació en 1854, hace ya 160 años, en Dublín.

– Su padre era otorrinolaringólogo y un prestigioso filántropo. También escribía, pero a él le interesaba más la arqueología.

– Su madre era muy extravagante, llamativa en su forma de vestir y comportarse, y escribía poemas bajo el pseudónimo de Speranza. Le gustaba organizar reuniones con literatos e intelectuales en casa. Por allí andaba el pequeño Oscar.

– Oscar Wilde estudió en colegios con mucho prestigio. Pronto dominó varios idiomas como el francés y el alemán.

– Era muy elegante, simpático y muy conversador. Así que le invitaban a todas las fiestas y encuentros imporatantes de la sociedad londinense.

– Viajó mucho. Conoció Estados Unidos, Grecia, Italia, Francia…

– Estuvo dos años en la cárcel acusado de inmoral. En aquel momento, era un delito que se castigaba con prisión y trabajos forzados.

– Murió a los 46 años, de una grave enfermedad, en París. (1900)