Una breve, breve historia de los títeres

Los títeres y marionetas están con nosotros desde los tiempos de la hoguera. Forman parte del juego y de las artes. Adéntrate en una historia inmensa que hemos resumido mucho, mucho, para ti.

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ACOTACIÓN

(MÁXIMO ESTRELLA se incorpora con un gesto animoso, esparcida sobre el pecho la hermosa barba con mechones de canas. Su cabeza rizada y ciega, de un gran carácter clásico-arcaico, recuerda los Hermes.)
 Acotación de Luces de Bohemia, de Ramón María del Valle-Inclán

ACOTACIÓN

Instrucciones de uso

La acotación es aquella parte de la obra de teatro que no está escrita para que ningún actor la pronuncie, sino para aclarar al lector cómo debe representarse la obra que está leyendo. Son, por decirlo así, instrucciones que el autor cree necesarias para el buen desarrollo de la obra. A veces se refiere al espacio donde ocurre la acción, otras veces a los movimientos o acciones de los personajes.

Fíjate que manera más hermosa tiene Valle-Inclán de indicar que Más Estrella se levanta feliz… y de paso da algún dato su aspecto físico y su carácter.

También se llaman didascalias que proviene del griego y significa «enseñanza». Para algunos las didascalias incluyen también la lista de personajes (dramatis personae) y la división entre las partes de la obra (actos, cuadros, escenas…).

En cualquier caso, hablamos de todo aquello que no es DIÁLOGO, que no se dice. Se distingue porque suele escribir en cursiva y entre paréntesis.

En la obra Hamelin, de Juan Mayorga, hay un personaje que es el ACOTADOR (ojo, no el narrador) y tiene tanta importancia como el resto de personajes. Va relatando lo que ocurre, no interactúa con el resto… no está ahí, pero lo necesitamos para entender la historia.